¡EL SACRIFICIO PERFECTO! (nueva)

 
ESCUADRONES DE LA FE DE JESUCRISTO | PAGINA INICIAL| ¡EL DIA GLORIOSO DE SU RETORNO! (NUEVA)| SEIS MIL AÑOS DE HISTORIA EN EL CALENDARIO DIVINO II | SEIS MIL AÑOS DE HISTORIA EN EL CALENDARIO DIVINO | EL CALENDARIO PROFETICO BIBLICO | EL CALENDARIO Y EL CODO BIBLICO II | ¿LA IGLESIA VERDADERA DE JESUCRISTO? | ¡LA FALSA DEL SUCESOR DE PEDRO! (nueva) | LA CIENCIA Y LA BIBLIA |¡EL MENSAJE DE LA PROSPERIDAD! | EL RAPTO: ¿FALSA DOCTRINA? | EL REGRESO DEL MESIAS | EL JUICIO FINAL DE LA HUMANIDAD | ESTADOS UNIDOS Y LA BIBLIA | EL ARCA Y EL REBAÑO | PROFECIAS DE DANIEL | LOS TRES TEMPLOS DE JERUSALEN | LOS 144,000 (nueva) | LA BESTIA Y EL 666 | LA BESTIA, IRAQ, EL LIBANO Y TIRO (nueva)| | DESTRUCCION DE SATANAS | LAS MUJERES EN LA BIBLIA Parte I | LAS MUJERES EN LA BIBLIA -PARTE II | LAS MARCAS DEL TERRORISMO | LOS ROSTROS DE LA GUERRA | EL PERFIL DEL ANTICRISTO (nueva) | ¡SADAM Y LAS PROFECIAS! (nueva) | | | EL NUMERO DEL TERROR (11) (nueva) | | ¡MI JESUS EN TODO! (nueva) | ¡LA SEÑAL DE SU REGRESO! (nueva) | ¡LOS DICTADORES Y LA BIBLIA! (nueva) | ¡LAS ZORRAS TIENEN GUARIDAS! (nueva) | ¡LA OVEJA PERDIDA! (nueva) | ¡EL GRAN JUICIO FINAL! (nueva) | LA FALSA DEL PROYECTO 666 (nueva) | LA IGLESIA UNIVERSAL DE CRISTO (nueva) | LA SEÑAL DEL RETORNO DE JESUCRISTO (nueva) | LA CIUDAD DEL FALSO PROFETA (PROCESO) | ¡LA MUJER Y EL DRAGON! Apocalipsis 12(nueva) | ¡TIRO! ¿LA BESTIA?(nueva) | ¡MULTITUDES! (nueva) | ¡EL MANTO DE ELIAS! (PROCESO) | LAS BIENAVENTURANZAS (nueva) | | Ministerio:¡Fuente de Agua Viva! | ¡HABLAR EN LENGUAS! (nueva) | ¡ARMAGEDON! (PROCESO) | ¡EL LIBRO DE LA VIDA (nueva) | EL NACIMIENTO DEL NIÑO JESUS (nueva) | CARTA ABIERTA AL PRESIDENTE DE ESTADOS UNIDOS | ¡JESUS Y NICODEMO ! (nueva) | ¡PABLO Y LOS FILOSOFOS GRIEGOS! (nueva) | JESUS Y MARIA MAGDALENA (nueva) | ¡El FIN DEL MUNDO Y LOS FALSANTES! (nueva) | JUDAS ISCARIOTE (nueva) | EL MALTRATO (nueva) | ¡EL SACRIFICIO PERFECTO! (nueva) | EL CAMINO SIN DIOS (nueva) | ¡LOS FALSOS PROFETAS! (nueva) | LAS SIETE IGLESIAS (nueva) | ¡LA TENTACION DE JESUS! (nueva) | EL LADRON DE LA CRUZ ( nueva) | JESUS Y NICODEMO (nueva) | ISRAEL Y LOS ARABES (PROCESO) | NACIONES SIN DIOS | EL NUMERO DEL TERROR (11) 2DA. PARTE | | EL EVANGELIO Y LAS RELIGIONES | EL TERCER CIELO | LAS FALSEDADES DEL 666 | HASTA LUEGO | ARMAGEDON Y GOG Y MAGOG | EL FALSO CRISTO BORICUA
 
¡EL SACRIFICIO PERFECTO! (nueva)
 
 
imagen
Cada instante que pasa me siento más y más convencido de la misericordia de Dios, de su amor por nosotros. Cada segundo, cada minuto, cda hora, cada día, cada noche, cada semana, cada mes, cada año comprendo mucho más profundamente de la justicia divina. Es algo que siento en mi interior, es algo que fluye como un manantial por mis venas, puedo sentir la bendición del Señor, puedo abrir mis ojos y al instante sentir que estoy sentado al lado de mi Señor en una inmensa mesa de oro.

Es algo que no puedo explicar con palabras, algo inefable, algo espiritual. Es sentir el espacio aromado, perfumado, es sentir una luz suave, tenue que me aprisiona.

Dios es maravilloso, no sé como hay tantos necios que no quieren reconocer su existencia, su amor por la humanidad. Es él quien tiene el control de todo lo creado, quien hace que el sol se ponga cada día, que el viento sople en todo el planeta, que los acéanos permanezcan a la orilla sin salirse de sus límites, quien llama a los pájaros a cenar cada día. Dios es la causa de todo cuanto existe.

La Palabra de Dios nos dice que es tanto el amor de Dios por nosotros que ofreció a su Hijo Amado en sacrificio por la humanidad. Ciertamente que todos fuimos contaminados con el virus del pecado, todos fuimos constituidos enemigos de Dios, todos fuimos expulsados de su presencia, todos fuimos condenados a la muerte eterna, todos fuimos declarados culpables y fuimos sentenciados a la pena de muerte.

El ser humano retó y sigue retando a su Creador, hasta el punto que hoy vivimos como si Dios no existiera. Le hemos dado la espalda y nos hemos autoproclamado"la medida de todas las cosas", hemos hecho lo mismo que quiso hacer Satanás, usurpar el trono de Dios.

Hoy nos creemos autosuficientes, hoy creemos que Dios no hace falta, que Dios fue un invento de la humanidad, que Jesús fue un simple profeta como muchos que a través de la historia han aparecido. Hoy nos creemos que no existe el mal ni el pecado, todo es un acto de sentirnos culpables por algo, hoy enseñamos que no fuimos creados por una inteligencia mayor, que simplemente somos el producto de un proceso de evolución en el cual el hombre se impuso sobre el resto de las criaturas del planeta.

Tod es tan falso, realmente no somos los más poderosos del planeta, nuestro poder es tan grande, que un simple organimsmo microscópico, como un virus, puede hacer que nos destruya para siempre.

Pero aun con esa actitud de no creer o de creer y vivir como si no creyéramos, Dios no nos ha abandonado. Por el contrario nos observa de cerca, espera el día en que todo volverá a ser como fue en un principio, cuando no existía la maldad ni el pecado.

Fue cierto, el hombre pecó contra Dios, se dejó engañar por la criatura más sabia que Dios había creado, criatura que se rebeló contra Dios y fue expulsada del Tercer Cielo.

Sin embargo, desde el principio Dios prometió una simiente de la mujer que nos restauraría de nuevo, que nos llevaría de regreso ante la presencia del Padre. Esa promesa se cumplió en Cristo.

Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tu la herirá en el calcañal. Génesis 3:15
imagen
Es muy importante entender la condición humana después de la caída de la primera familia de la humanidad. Esta había sido dotada de todos los privilegios. Adán fue colocado como el rey de la tierra y del universo. Una pareja que jamás moriría, que no envejecería, una pareja que se iba a multiplicar sanamente, una pareja que amaba a Dios, que le adoraba y rendía tributo, una pareja que sería capaz de crear con su mente tal como Dios lo hacía, ya que fuimos dotados de la mente de Cristo, una pareja que tenía una misma lengua. Era el estado ideal de la humanidad.

Todo eso se perdió con el pecado de Adán y Eva. Ahora la muerte había sido introducida, el ser humano envejecería, sus días fueron cortados, tendría que trabajar, ya no podía tener el poder mental, ya no hablaría la misma lengua y lo peor de todo, había sido echado de la presencia divina.

El hombre, aun cuando Dios lo expulsó, siguió adorando a Dios. Caín y Abel buscaban acercarse al Creador. Le dedicaban sacrificios y ofrendas. Son ellos los que primeramente llevan sus ofrendas a Dios y hacen sacrificios.

Pero el ser humano se corrompe y Caín asesina a su hermano. Ya no hay quien proclame a Dios, no es hasta que Set, el tercer hijo de Adán y Eva nace, que una vez más los humanos se acuerdan de Dios. Cuando nace Enós, el hijo de Set, entonces los hiombres vuelven a invocar el nombre de Jehová.

Pero la maldad ya está arraigada en la descendencia de Caín, y muy pronto el pecado, la violencia, la maldad cubren el planeta. Inclusive algunos ángles, cuyos cuerpos eran de carne y hueso, se corrompen y se allegan a las hijas de los hombres. La maldad es de tal naturaleza, que Dios decide exterminarnos, y envía un diluvio.

La humanidad se reduce a ocho personas. Noé, su esposa, sus tres hijos y sus tres nueras. La generación de los hijos de aquellos ángeles y sus mujeres desaparecen en el diluvio, y los ángeles son hechos prisioneros hasta el día del Juicio Final.

Pero la raza humana no aprendió la lección del diluvio, el pecada, la desobediencia y la maldad volvieron a reinar sobre la faz de la tierra. La humanidad fue destruida, pero Satanás y sus demonios no fuern destruidos. Ahí estaban de nuevo, molestos con Dios porque había salvado a ocho personas que volverían a poblar el planta.

El hombre se apartó más de Dios, se entregó a adorar dioses paganos, dioses de piedra, de madera, de bronce, plata y oro. Los seres humanos se apartaron del camino recto, del camino de la luz. Los seres humanos se olvidaron de Dios, pero Dios no se olvidó de los seres humanos. La promesa del nacimiento de la simiente estaba vigente.

Dios volvería a establecer su vínculo con él. Dios llevaría a cabo su plan de redención, un plan que permitiría que la humanidad volviera ante la presencia de su Creador. El plan de redención sería puesto en ejecución unos 4,000 mil años más tarde.

Era necesario un sacrificio, era necesario el derramiento de sangre, era necesario que apareciera un hombre justo, sin manchas, sin pecados, santo, pero ese hombre no estaba sobre el planeta, ya que no había ni uno solo justos y además todos estábamos infectados con el virus del pecado introducido por la primera pareja.

Así que Dios tomarí la decisión de enviar a su Hijo para que éste pagara el más alto pago, Su Hijo sería convertido en el Cordero que sería sacrificado allá en la cruz.

Esa es la mayor demostración de amor de Dios por su creación, Dios nos amó de tal manera que entregó a su Hijo para ser inmolado en la cruz del Calvario. Ese sería el Sacrificio Perfecto que abriría el camino de retorno a nuestro Dios.
imagen
No existe en toda la historia humana un relato más conmovedor que éste que nos habla la Palabra de Dios. Quisiera montarme en un asno y caminar hacia las tierras de Moriah para contemplar aquellas escenas tan llenas de emoción. Lo que ocurre en uno de estos montes es algo tan importante para la humanidad que debe ser objeto de estudio por todos nosotros. No se trata de otra leyenda, ni de otro mito, ni de otra narración bíblica carente de importancia para la raza humana. Todo cuanto está escrito es de vital importancia para la humanidad.

Lo que sucedió en este monte sería un anuncio de lo que iba a suceder 1968 años después en el monte Calvario. Es un anucio tan verídico que podemos decir que fue la concretización de la la pasión y muerte del Señor. Es curioso que en 1968, Israel se estaba consolidando como una Estado poderoso del Cercano Oriente.

Los números relaciodados con este evento son muy interesantes. Posiblemente Isaac tenía 12 años cuando se lleva a cabo este acto de sacrificio, doce años que anuncian que a esa edad Jesucristo , 1947 años después se presentaría, en el año 7 de nuestra Era Cristinana como el Cordero de Dios ante los sabios y religiosos del templo de Israrael.

Isaac de acuerdo al calendario bíblico nació en el 2048 después de Adán. Eso nos lleva a que Abram lo llevó al monte en el año 2060 despés de Adán. (2040m + 12 = 2600.

Es asombrosa la armonía de las fechas cuando utilizamos la cronología establecida en las Sagradas Escrituras.

Abram nació en el año 1948 D.A. Pasaron 4000 años para que Israel volviera a constuirse en un Estado, en una nación en el 1948 después de Cristo. Pasaron 1948 años desde el anuncio de Isaac (2047) hasta el nacimiento de Jesucristo. (3995), (3995-2047 = 1948). Es maravilloso aplicar este calendario bíblico, cosa que no podemos lograr si utilizamos otro calendario. Esto nos da la certeza de que este libro fue escrito por alguien que nococía los tiempos con exactitud, ningún ser humano por sí solo podría hacer esto. Es como un gran rompe cabezas en el cual cada pieza cae a la perfección. Esto le da validez a la Palabra de Dios.

Ahora Abram comprometió a Dios. Pues como dije Dios estará en la misma posición de este hombre en el año 4028 D.A., cuando el Señor será crucificado, a la edad de 33 años en el monte Calvario.

Mi mente viaja, se monta en el pollino que llevó a Jesús, el pollino de Juan Ramón Jiménez, escritor españl creador de Platero, el mismo asno que montó Sancho Panza, el escudero del Ilustre Cabllero don Quijote de la Mancha.

Sí, es emocionante montarse en un asno, en ese asnito que ahora camina orgulloso, sin prejuicios, pues fue él quien llevó a Jesús a Jerusalén mientras el pueblo lo recibía con palmas y el grito de:¡Hosanna!¡Hosanna!.

Ya no le molestaba que le dijeran burro, torpe, tonto. Siempre lo habían menospreciado por su torpza y su falta de inteligencia. Ahora, ¡al diablo el que dirán social!, después que Jesús lo montó estuvo sintiendo una dulce sensación, ni se bañó por mucho tiempo. Así que ahora nuevamente lo encuentro en mi camino, durmiendo tranquilamente bajo un hermoso flamboyán, que ha tendido sobre el suelo aquella hermosa alfombra de sangre.

Me acerco y lo acaricio. Abre sus ojos grandes y para sus afiladas orejas, entonces se levanta como un buen soldado.

Parece decirme:¡Anda, monta, yo sé a donde quieres ir esta vez! Entonces me monto y cual escudero del Quijote me dejo llevar a través de las tierrsa de Moriah.

Allá puedo divisar las figuras de Abram, los dos siervos y la figura de Isaam, un hermoso muchacho de apenas unos doce años.
Están detenidos mirando hacia la distancia, hacia los montes que se levantan erguidos.

Abram toma el cuchillo, el fuego y coloca la leña sobre el pequeño muchacho. Parece darle instrucciones a los dos siervos, pues estos se quedan, mientras Abram y el niño poco a poco van desapreciendo.

Es curioso. Abram coloca la leña sobre Isaac, de la misma forma que fue colocada la cruz sobre Cristo. Habían sido tres días de camino, como sería tres días los que Jesús iba a estar en su tumba. Tres eran las cruces del monte Calvario, y después de tres días Jesús reinará sobre Israel durante el Milenio.

Isaac tendría que subir la leña hasta el monte como Jesús tendría que cargar la cruz hasta el Calvario.

Entonces dejé al pequeño asnos detrás de una enorme roca y seguí los pasos de aquellos dos personajes. El niño estaba cansado, sudaba mientras hacía el esfuerzo de no dejar caer su carga, lo veía cargar la leña como lo había hecho el Señor. Leña y cruz era la misma cosa. La leña ardería y consumiría el cuerpo del niño en sacrificado a Dios. La cruz se levantaría para que el Cordero fuera degollado y derramara su sangre en pago del precio del pecado.

Abram iba cabizbajo, iba pensativo, pero su fe no flaqueaba, sabía que la vida de Isaac no le pertececía, Dios lo dio, Dios lo quitaba. Seguía rumbo al destino final. No se preguntaba nada. Era impenetrable, Satanás había fracaso en su intento de sembrar la mala semilla, de sembrar la pregunta que despertaría la duda.

Abram no dio espacio para que Satanás lo tentara, Abram mantuvo su mirada en Dios, su creencia de que Dios lo libraría de aquel compromiso, pero no importaba nada, el cumpliría la orden divina. No era fácil, era su único hijo, producto de su relación con Sara.

Pero Satanás no se quedó con sus brazos cruzados. No creea nadie que Satanás no estuvo dando vueltas por aquel monte buscando que Abram le fallara a Dios. Si Abram falla era posible que Dios desistiera de su plan de salvaar a la humanidad.

Así que pierde su tiempo con Abram, pero ve al muchacho, el niño ya puede establecer diferencia entre el bien y el mal, ya puede hacer uso de su libre albedrío. Así que este inmundo no respeta a nadie y siembra la pregunta de la duda en Isaac. Ya se lo he dicho, la forma de tentar del diablo, la forma de sembrar la duda es mediante una pregunta. Siempre lo ha hecho, les dije que no fue Sócrates quien creó la mayeústica, o sea el arte de hacer preguntas, de obtener una respuesta sin darla, fue este infeliz llamado la serpiente antigua. Le hizo preguntas a la primera pareja y le hacía preguntas hasta al mismo Jesús. Así que utilizaría al niño para perturbar a Abram.

Qué poco conocen a este diablo muchas personas. Mientras lo piensa como un monstruo con cuernos y rabos, la Palabra de Dios lo presenta como el más astuto y sabio ángel creado por Dios.

Allí estaba como había estado en el huerto del Edén, tratando de destruir el plan de Dios, el plan de redención que estaba pasando la más importante de la prueba: ¿Habrá un hombre capaz de entregarle a Dios su único hijo?¿Será Dios capaz de hacer lo que hizo Abram por amor a la humanidad?

Allí se jugaba el destino de la humanidad, su retorno a Dios.

Entonces habló Isaac a Abraham su padre: Padre mío, Y él respondióL Heme aquí mi hijo. Y él dijo: He quí el fuego y la leña; mas,¿dónde está el cordero para el holocausto?

Y respondió Abraham: Dios se proveerá del cordero para el holocausto, hijo mío, e iban juntos.
Génesis 22:7-8

Satanás se equivocó de hombre, Abraham sabía que no era las palabras del muchacho, sino de el mismo demonio. Así que su respuesta fue como serían las respuestas de Cristo en el desiero. Abraham dio una respuesta cortante, una respuesta que no permitiría otra pregunta:¡Dios se proveera!, tal como dijo Jesús:¡Escrito está!

Debemos aprender la lección, cuando Satanás no nos puude tentar porque estamos firme en la fe, porque caminamos en obediencia, en santidad, siempre busca la forma por donde atacarnos. Ataca a nuestros hijos, a nuestros amigos, a una mujer u hombre, al que cena con uno en la misma mesa. El siempre buscará la manera d hacernos dudar, de hacernos pecar. Es por eso que mientras estemos protegidois por el cerco de Dios, Satanás perderá su tiempo tratando de inducirnos al mal, tratando de sembrar la semilla de la duda.

Abram continuó, estaba seguro de que Dios iba a proveer el cornero, entonces me acequé más, podía escuchar el crugir de la leña bajo el cuerpo de Isaac, entonces quedé horrorizado cuando Abram levantó el puñal para sacrificar al joven. Entonces el silencio de la montaña se rompió, entonces se escuchó la voz del ángel ordeenando a Abram a no completar su sacrificio.

Y vi entre el zarzal a un carnero trabado con sus cuernos que trataba de escapar.

Aquel carnero trabado en el zarzal simbolizaba a la figura de Cristo, Cristo sería el Cordero que Dios iba a proveer para el gran holocausto que en el futuro se llevaría a cabo, la misma descendencia de Abram, la misma nación que este hombre fundó, tomaría al Hijo de Dios y lo llevaría al Calvario donde sería crucificado.

Dios mismo estaría en el lugar de este hombre de fe que le probó a Dios que también había un padre que entregaría a su hijo como pago de un sacrificio.

Peroel sacrificio de Isaac era bueno para probar la fe de Abram, para probar su obediencia, su entrega total a Dios, pero no servía para redimir al mundo, pues Isaac era hijo de pecado, y el cordero que se necesitaba no podía ser pecador.
Entonces vi el rostro de Abrahm y el brillo del Señor estaba en él, y tomó a su muchacho y bajó del monte,

Ahí, quedé frente al altar del sacrificio. Todavía subía el humo impregnado de sangre del cordero. La brisa se llenó de una fragancia nunca percibida, y mi mente me llevó al monte Calvario, y miré y vi a mi Cristo en la cruz, en medi de dos ladrones, y vi brotar agua y sangre de su costado cuando el guardia lo hirió, y vi a la Magdalena llorosa bañada de lágrimas y a María su madre con sus ojos secos, pues ya no tenía más lágrimas para derramar y allá escondido Pedro lloraba como un niño y allá en el valle, las aves comín las entrañas de Judas quien se había reventado cuando la rama en la cual se ahorcó había cedido a su peso.

Y me acerqué al altar, todavía estaba muy caliente y pude notar las machas de sangre del cordero y comprendí que Dios me mostraba todo cuanto iba a suceder con su Hijo Amado. Y mientras pensaba con mis ojos cerrados al lado de aquel lugar del hoocausto sentí un golpe del asno que se había cansado de esperarme.

Y me monté sobre él, y tomé una fruta del aquel lugar y mientras el asno caminaba entre el monte sentía que una paz intensa se apoderaba de mi ser.

imagen
En el año 2228 D.A. murió Isaac a la edad de 180 años. Diez años más tarde su hijo Jacob entra a Egipto (2238) debido un terrible periodo de hambre. Dicho perido había sido revelado por Dios a Faraón que había soñado con vacas gordas y vacas flacas. José, uno de los hijos de Jacob, quien había sido vendido por sus hermanos por envidia, interpretó dicho sueño y se puso en gracia con Faraón.

José ocupó puestos de importancia en Egipto, e Israrel durante mucho tiempo gozó de liberted y prosperidad. Pero al morir este Faraón, llegó al trono otro Faraón que no vio con buenos ojos que los judíos gozaran de tantos privilegios y además indicó que la población judía había crecido y representaba una amenaza para los egipcios. Así que comienza a oprimr a Israe. Dios le había dicho a Abram que su descendencia sería esclavizada por los egipcios por un periodo de 400 años.
La nación judía que entró a Egipto era de 70 personas, pero al final de ese periodo la población era de más de un millón de habitantes..

Así que desde el año 2238 hasta el 2638 D.A. se cumple ese periodo profético. (2238 - 2638)

Al concluir el tiempo profético de los 400 años, Dios se acuerda de su pueblo que ha sido sometido a una cruel esclavitud. Entonces Dios llama a Moisés y lo convierte en el libertador de la nación judía.

Luego de diez terribles plagas, el Faraón deja salir al pueblo de Dios de Egipto. Esa noche Dios hiere a la nación egipcia con una terrible plaga en la cual mueren todos los primogénitos de Egipto. Esa noche terrible cada familia egipcia tenía un muerto en su casa, incluyendo a la familia real.

Dios ordena a Moisés que le instrucciones al pueblo judío para que no sufran el castigo declarado sobre los egipcios.
imagen
Dios ordenó a Moisés que el pueblo escogiera a un cordero sin mancha, saludable, el mejor de los corderos pra ser sacrificado. Su sangre sería puesta en el hogar de cada familia judía residente ne Egipto. El Pascua sería el 14 del primer mes que era abril entre las dos tardes.

Esto se iba a constituir en el continuo sacrificio que los hijos de Israel deberían realizar.

Habló Jehová a Moisés y a Aarón en la tierra de Egipto, diciendo:

Este mes os será principio de los meses; para vosotroos, será éste el primero en los meses del año.

Habla a toda la congregación de Israel, diciendo: En el diez de este mes tómese cada uno un cordero según las familias de los padres, un cordero por familia.

Mas si la familia fuera pequeña que no baste para comer el cordero, entonces él y su vecino inmediato a su casa tomará uno según el número de las personas; conforme al comer de cada hombre, haréis la cuenta sobre el cordero.

El animal será sin defecto, macho de un año; lo tomaréis de las ovejas o de las cabras.

Y lo guardaréis hasta el día catorce de este mes, y lo inmolará toda la congregación del pueblo de Israel entre las dos tardes.

Y tomarán de la sangre y la pondrán en los postes y en el dintel de las casas en que le han de comer.

Y aquella noche comerán la carne asada a fuego, y panes sin levadurae; con hierbas amarga lo comerón. Exodo 12:1-8

Pues, yo pasaré aquella noche por la tierra de Egipto, y heriré a todo primogénito en la tierra de Egipto y heriré a todo primogénito en tierra de Egito, así de los hombres como de las bestias, y ejecutaré mis juicios en todos los dioses de Egipto. Yo Jehová.

Y la sangre os será por señal en las casas donde vosotros estéis; y veré la sangre y pasaré de vosotros, y no habrá en vosotros plaga de mostandad cuando hiera la tierra de Egipto.

Y este día os será en memoria, y lo celebraréis como fiesta solemne para Jehová durante vuestras generaciones por estatuto perpetuo lo celebrarés.

Exodo 12:12-14
imagen
Dios había establecido la forma mediante la cual el pueblo de Israel obtendría el perdón de sus pecados. Una forma que nació esa noche maravillosa en la cual Dios libertó a su pueblo de la esclavitud y de la tiranía.

El Faraón poseído por ese espíritu engañoso que mueve a los gobernantes a creer que son inmortales, que tienen el poder para oprimir a los más débiles, que creen que no han de responder por sus actos creyó que podía retar a Dios, que se podía burlar. Jamás tomó en serio las advertencias de Moisés y de Aarón.

Aquella noche llena de grandes emociones, noche de libertad, pero también noche de muerte, noche de algría y noche de llanto y de dolor, noche en la que el pueblo judío vio la gloria de Dios manifestarse y la nación egipcia vio como el Creador se imponía ante la soberbia de aquel gobernante que creyó que con Dios se podía jugar.

Aquella noche llegó la libertad, llegó el momento esperado, llegó la misericordia del Señor que desde lo alto de su trono había escuchado los lamentos de Israel. Aquella noche de victoria y de derrota a la misma vez. Egipto sintió la mano dura de Dios, mano dura para aquéllos que viven como si Dios no existiera.

Fue una noche de agitación en la tierra y de ansiedad en el Tercer Cielo. En la tierra más de un millón de judíos esperaba ancioso el paso de la sombra de Dios por las calles de aquella nación idólotra que tenía como un dios a un hombre mortal, altivo, soberbio y vanaglorioso.

Un millón de seres esperaban con ansiedad el momento de la libertad, reunidos en familia, sus casas protegidas por la sangre pintada en los postes y en el dintel de sus casas, confiado en que aquella mancha de sangre los libraría del jinte de la muerte que pasaría velozmente dejando mortandad a su paso.

Allá esperaban los judíos el momento glorioso de ser libres y los egipcios temblaban de horror al ver a sus muertos. No puedo describir lo horrible que fue para los impíos que no tenían a Dios en sus pensamientos y que dependían del poder de un hombre común y corriente que ostentaba con vanidad el título de Faraón y dios.

Aquella noche estabn representadas dos naciones, dos puebblos, dos iglesias, dos caminos. Aquella noche Dios nos presentaba una analogía de lo que sucedería con la humanidad al final de los tiempos, aquella noche estaba simbolizado el sacrificio de Cristo.

El Cordero era símbolo del Señor y la sangre pintada en los dinteles de las casas era la sangre de Jesús que limpiaría a la humanidad del pecado. La marca de la sangre en el dintel de las casas era la forma en que Israel se libraría del castigo como la sangre de Cristo nos libra del pecado y de la condenación eterna.

La mancha de sangre pintada en los postes de las casas de los judíos era el medio por el cual Dios reconocía a los suyos para librarlos del mal, de igual forma la sangre de Cristo nos separa del mundo para librarnos del castigo que vendrá.

Aquella noche del 14 de abril del 2638 D.D se establecería la Pascuas. De la misma forma que cada familia judía se reunía para celebrar la cena, de esa misma forma el Señor, antes de ser cruficado se reuniría con los discípulos para celebrar, de igual forma, lo que un millón de judíos celebraba aquella gloriosa noche.

Cristo sería el Cordero de Dios, el pan sin levadura, su cuerpo y su sangre la vida que entregaba por amor a la humanidad.

Dos actos distintos, la noche de la libertad y la última cena significaban lo mismo. Dios en su inmenso amor establecería el camino de la libertad para su pueblo. En Egipto libraría a Israel de las ataduras y de las cadenas, y hoy Jesús nos libra de las ligaduras y de las cadenas del pecado. La sangre vertida en los dinteles y la sangre derramada en la cruz tienen un mismo significado:¡libertad!, libertad del cuerpo físico y libertad del espíritu. Dios mostró su amor a Israel y Dios muestra su amor con su iglesia. Es la misma cosa.

Aquella noche significa el momento del regreso de Jesús. La iglesia será libertada de este mundo, será llevada al Tercer Cielo, mientras los impíos, los que no han creído en el mensaje de salvación se quedarán espantado, viendo a la iglesia subir al encuentro con Jesús.

Aquella nocje la nube de la muerte cubrió a Egipto, y muy pronto la nube de la luz acompañará a la iglesia del Señor.

Aquella noche el silencio se rompió con los gritos y gemidos de los egipicios y con los cánticos de alabanzas del pueblo judío. Un pueblo se quedaba envuelto en el dolor, la angustia, el sufrimiento y la desolación, mientras el otro caminaba victorioso protegido por el mismo Dios.

De esa misma manera un día muy pronto el mundo e Israel quedarán en este valle de la desesperación, gritando, corriendo enloquecidos, buscando la forma de entrar al rebaño, pero ya será muy tarde, mientras millones son arrebatados al cielo para tener el encuentro esperado con el Señor.

De la misma manera que Moisés contempló la tierra prometida, pero no pudo entrar, así ocurrirá al final de los tiempos, los impíos y desobedientes verán la inmensa nuble que transportará a la iglesia de Jesucristo.

En Belén nació el Cordero, la simiente de la mujer, el Mesías esperado, el Rey de los judíos, el Rey de la humanidad. Aquel pequeño niño nacido en el seno familiar de José y María era el Cordero de la Pascuas que debía ser sacrificados para la redención de la humanidad.

El Cordero fue enviado a Israel para que fuera inmolado en la cruz, para que derramara su sangre preciososa, para poder redimir a la humanidad de toda culpa y pecado.

Aquel niño enviado a aquella pareja sería sacrificado en la cruz. Era el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo, era la simiente de la mujer prometida que destruiría a las fuerzas del mal, que establecería un reino eterno, uno de maor, justicia y libertad.

El Corderito había nacido en Belén de Judea.
imagen
Cumpliendo los ocho días para circuncidar al niño, se le pusieron por nombre Jesús, el cual le había sido puesto por el ángel antes que fuese concebido.

Y cuando se cumplieron los días de la purificación de ellos, conforme a la Ley de Moisés, le trajeron a Jerusalén para presentarle al Señor.

(como está escrito en la ley del Señor): Todo varón que abre la matriz será llamado santo al Señor. S. Lucas2:21-23

El niño Jesús fur presentado a Dios a la edad de ocho días de nacido. Este acto de presentación del niño a Dios pone de manifiesto el error de bautizar a los niños. Dicho bautismo celebrado por la Iglesia Católica es una falsa doctrina. Los niños no tienen porque ser bautizados ya que ellos no son culpable de pecado alguno. El pecado de Adán comienza a dañarnos cuando somos capaces de distinguir entre el bien y el mal. El bautismo es un acto conciente en el cual el ser humano ha comprendido que vive en maldad delante de Dios. Esta al aceptar su maldad, su pecado acepta a Cristo como su Salvador, entonces es nueva criatura. Es bautizado en la adultez en las aguas como fue bautizado Cristo. El bautismo en las aguas es para sepultar el viejo hombre. Los niños no tienen que ser bautizados, sino presentados a Dios, como fue presentado el niño Jesús. La Iglesia con esa práctica condena al infierno a sus fieles. El bautismo en las aguas abre la puerta para formar parte de la Iglesia Universal de Cristo. Es importante para todo creyente que sea bautizado en las aguas como una acto de verdadero arrepentimineto, como una prueba de que ha nacido de nuevo y como el comienzo de una nueva vida.

El acto de la circuncicirn simboliza el pacto que Dios estableció con Abraham. Dios escogió a este hombres, pues era uno que escuchó su voz, salió de una nación de idolatría y dedicó el resto de su vida a seguir el sendero que Dios le había trazado.

Dios le cambió su nombre de Abram a Abbraham, nombre que significaba:"padre de multitud", pues sería el padre de l nación judía y a la misma vez:"padre de la nación árabe", la descendencia de Isaac y la descendencia de Ismal.

De la misma forma que el bautismo nos abre la puerta para entrar a formar parte de la Iglesia Universal de Cristo, de es misma forma la circuncición abría las puertas para formar parte del pueblo escogido de Dios. Así que la circuncición y el bautismos tienen objetivos iguales.

Quien no era circuncidado era como un extranjero que no formaba parte de Israel, quien no se bautice en las aguas tampoco forma parte de la iglesia de Cristo.

El niño Jesús cumpliá con esos dos objetivoa ya que era judío, y como judío debía ser circuncidado. También Jesús fue a las aguas, no para enterrar el viejo hombre de pecado, ya que no había pecado en él, sino para recoger el pecado de toda la humanidad y llevarlo a la cruz. Jesús entró lipio a las aguas y salió con la letra del pecado de la humanidad, lepra que desapareció cuando murió en la cruz por nosotros. El entró limpio y sacó toda la inmundicia de la humanidad, para que nostros pudiéramos entrar sucios y salir limpios, con un nuevo cuerpo purificado.

La circuncición simbolizaba el pacto perpetuo entre Dios y Abraham. Dios ha cumplido esa profecía, Dios ha honrado el pacto con Abraham, ya que hoy Isrel es una gran nación que reina entre todos sus enemigos. Y Dios ha comenzado a reponer las tierras que le había prometido. Promesa que culminará cuando Jesús reine en todo el Cercano Oriente, en las tierras que Dios le prometió a su siervo.

Abraham tenía 99 años cuando se circuncidó e Isamael tenía 13 años. Eso ocurió en el año 2047 después de Adán en el calendario de Dios. Es curioso, pues 1948 años después Cristo sería circuncidado. Abraham iniciaba la fundación de una nueva y gran nación y Jesús sería el fundador de la Iglesia Universal. Dos naciones, dos fundadores y una fecha símbolica asociada con el tiempo del resurgimiento de Israel, ya que fue en el 1948 después de Cristo que fue declarado un Estado, El mismo Abraham nació en 1948 después de Adán. Una vez más los números nos hablan y nos revelan grandes verdades.

Era Abram de edad denoventa y nueve años, cuando le apareció Jehová y le dijo: Yo soy el Dios Todopoderoso; anda delante de mí y sé perfecto.

Y pondré mi pacto entre mí y ti, te multiplicaré en gran manera.

Entonces Abram se postré sobre su rostro, y Dios habló con él diciendo: Génesis 17:1-3

Este es mi pacto que guardaréis entre mí y vosotros y tuu descendencia después de ti: Será circuncidado todo varán entre vosotros.
Génesis 17:10

Era Abraham de edad de noventa y nueve años cuando circuncidó la carne de su prepucio

E Ismael su hijo era de trece años cuando fue circuncida la carne de su prepucio.
Génesis 17:24-25

Ismael había nacido en el año 2034 después de Adán, cuando Abraham tenía 86 años. Había pasado 11 años desde que Abraham había salido de la tierra de sus padres en el año 2023 D.A.

Así que este acto llevado a cabo con Abraham
1948 años antes del nacimiento de Cristo era un anuncio del nacimiento de la Iglesia Universal. Abram fundó a la naciómn judía y Cristo sería la roca sobre la cual se establecería la nación de Dios, la iglesia de Jesucristo. Circuncición y bautismo, dos cosas que significan lo mismo.

Jesús fue presentado en el templo a los ocho días de nacido, aquel pequeño pronto sería condenado por aquellos seres e inmolado en la cruz como el Cordero de Dios que salvaría al mundo.
imagen
Dios sabía en quien había confiado para entregar a su Hijo Amado. Dios fue muy cuidadoso al hacer la selección de la pareja que cuidaría al niño Jesús. Josús y María era una pareja humilde y temerosa de Dios. Ellos sabían la gran responsabilidad que Dios les había impuesto. Ellos educaron al niño en el temor de Dios, le enseñaron la recta vereda que nos conduce ante la presencia del Creador.

Esta pareja debería ser el modelo de toda familia que desee estar bajo la presencia de Dios. Seres obedientes, seres que buscaban agradar a Dios y no al mundo, seres que habían dedicado sus vidas a cuidar de aquel hermoso niño que los sorprendía con su inteligencia y su gran sabiduría.

Y el pequeño creció en un dulce hogar, en un hogar de paz, de tranquilidad, de amor. Un hogar lleno de la presencia de Dios. Y el niño creció en sabiduría y cuando cumplió sus doce años ya podía comprender su misión en esta tierra.

A los doce años ya no era un niño inocente, sino que ahora se enfrentaría entre el bien y el mal. Jesús venció el mal desde el mismo comienzo en que tuvo la capacidad de distinguirlo del bien. Ahora comenzaba su lucha, sabía que su lucha no sería fácil, sabía que no iba a luchar contra los seres humanos a los que vino a salvar y no a condenar, sabía que su lucha era contra las fuerzas del mal, contra los ejércitos de Satanás.

Jesús ahora sabía que debería permanecer en los "negocios de su Padre", no en los negocios del mundo. Allí estaba en aquel hermoso templo que había sido reconstruido por Herodes, un hermoso templo que maravillaba a los que lo veían. Allí estaba el niño que había escapado de sus Padres, que había estado perdido por tres días, ahí estaba el niño en el templo hablando con los sabios de Israel, allí estaba el niño cuyos ojos brillaban, aquel niño de sonrisa dulce, de hablar pausado, allí estaba platicando con los grandes de Israel, con los religiosos de su época, allí estaba el niño que asombaría a Jerusalén y al mundo entero con su poder, allí estaba el nño quien cambiaría el curso de la historia, allí estaba el niño quien provocaría los cambios más importantes de la historia de la raza humana, allí estan el niño cumpliendo con los designios de su Padre.

Allí estaba el Redentor del mundo, él sabía que era el momento de presentarse en aquel segundo templo que se había levantado para que fuera visitado por él, aquél Segundo Templo en el cual no estaba la presencia de Dios como ocurrió en el Templo de Salomón. Allí estaba en el año séptimo (7) de la era cristiana. Era el año de presentar el cordero para la remisión de los pecados. Allí estaba el Cordero Perfecto, para el sacrificio perfecto. Jesús debía presentarse en aquel momento a las autoridades religiosas, pero aquéllos ignorantes no se dieron cuenta que aquel niño era el Mesías prometido, que aquel pequeño sabio era el Cordero de Dios, era la puerta que conducía al Padre, era la luz del mundo, la verdad, la vidad. Pero aquéllos ciegos no se dieron cuenta que el niño Jesús se presentada delante de ellos como el Cordero que habría de ser inmolado en la cruz.

Había estado perdido tres días, los mismos que estaría en la tumba, eran doce (12) añoos que representaba a los doce hombres que escogería para formar su ministerio, doce que representaban las doce tribus de Israel. Era el año siete y tres formaban el 10, (0,1)(1,2) y el (1,1), los tres códigos que nos brindan información numérica y no verbal.

Tres días perdidos, doce años cumplidos. Doce y tres (12 + 3 =15), la hora en que moriría en la crus (3:00 p.m.) aquel sexto día (viernes) en la cruz del Calvario. Pero las 15 representan 15 periodos de 400 años, (15 x 499 + 6000), Seis mil años de historia de la humanidad, seis mil años de maldición, seis mil años los cuales serían cubierto por la sangre de aquel niño.

Ni los padres ni los presentes comprendieron la respuesta del niño. Sus padres preocupados por su ausencia, tres días perdido según María, pero no estaba perdiddo, sino que estaba guardado por doce legiones de ángeles que siempre lo cuidaban, no estaba perdido, estaba cumpliendo el plan de redención que comenzaba aquel día.

Jesús a los doce años se presentó en el año séptimo, año de la Era Cristiana como el Corddero de Dios. Como el Cordero Perfecto que abriría el camino de retorno ante la presencia de nuestro Creador.
imagen
Allí estaba aquel hombre barbudo, mal vestido, en sandalias. Había estado predicando la llegada del Mesías y señalando el pecado de la nación judía. Aquel hombre que se había enfrentado al Rey, pues cometía adulterio. Su voz era potente, fuerte, enérgica. Juan predicaba la palabra de arrepentimiento.

Algunos creían que Juan era el Mesías, Elías o un gran profeta de Dios. Este hombre vivía en el desierto, se alimentaba de lo que encontraba,langosta y miel silvestre, este hombre tenía la misiánn más importante encomendada a un profeta. Juan había venido para preparar el camino del Señor. Su misión era identificar al Mesías.

En aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea.

Y diciendo: Arrepentíos porque el reino de los cielos se ha acercado.
Pues éste es aquél de quien habló el profeta Isaías, cuando dijo:

Voz del que clama en el desierto:
Preparad el camino del Señor,
Enderezad sus sendas.

Y Juan estaba vestido de pelo de camello, y un cinto de cuero alrededor de sus lomos, y su comida era langostas y miel silvestre.

S. Mateo 3:1-4

Y predicaba, diciendo: Viene tras mí el que es más poderoso que yo, a quien no soy digno de desatar encorvado la correa de su carzado.
Yo a la verdad os he bautizado en agua, pero él os bautizará con el Espíritu Santo.

S. Marcos 1:7-8

Había llegado el tiempo profetizado en Génesis 3:15. Le correspondía al profeta Juan identificar la simiente de la mujer que heriría en la cabeza a la simiente de la serpiente. El escenario estaba listo para el inicio del tiempo del perfecto sacrificio, era el momento de identificar al Cordero de Dios que quita el pecado del mundo, había llegado el momento de la gran batalla que el Hijo de Dios enfrentaría contra las huestes del mal.

Llegaba el instante decisivo en que las fuerzas del bien se preparaban para combatir a las fuerzas del mal. El Cordero estaba listo para el sacrificio. Las escenas desarrolladas en Moriah muy pronto volverían a aparecer en el monte Calvario, pero esta vez no sería un niño quien sería sacrificado, sino el Hijo del Altísimo. Muy pronto, al cukminar su ministerio de 31/2 años y medio, Cristo sería inmolado en la cruz del Calvario.

Si Juan el Bautista identificaría a Jesés como el Cordero, también muy pronto Satanás identificaría al traido que lo entregaría por treinta monedas de plata.

Juan también confirmó la profrcía sobre la llegada del Espíritu Santo. Jesús no estaba solo para dar la batalla, pero todo el peso caería sobre sus espaldas, no podía hacer nada relacionardo con su verdadera personalidad, tenía que actual como cualquier humano, sería sometido a tentaciones, sufriría la maldad de los seres humanos, pero Jesús iba a probar que cuando uno se entrega a Dios, cuando hace su voluntad puede vivir en santidad, una vida en la cual Satanás no puede ejercer, ni turbar, ni sacar del camino de la rectitud.

Pronto Juan bautizaría a Jesús y vería que aquel hombre que estaba frente a él era el Ungido de Dios. Ya Juan había sudo alertado por Dios, no podía equivocarse, el hombre sobre el cual viera el Espíritu Santo, ese era el Mesías.

El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.

Este es aquel de quien yo dije: Después de mí viene un varón, el cual es antes de mí; porque es primero que yo.

Y yo no le conocía; mas para que fuera manifestado a Israel, por esto vine yo bautizando en agua.

También dio Juan testimonio diciendo: Vi al Espíritu que descendía del cielo como paloma y permaneció sobre él.

Y yo no le conocía; pero el que me envó a bautizar con agua, aquél me dijo: Sobre quien veas descender el Espíritu y qie permanece sobre él, ése es el que bautiza con Espíritu Santo.

Y yo le vi, y he dado testimonio de que éste es el Hijo de Dios.
S. Juan 1:39-34


Aconteció que cuando todo el pueblo se bautizaba, también Jesús fue bautizado, y orando el cielo se abrió.

Y descendió el Espíritu Santo sobre él en forma corporal, como paloma, vino una voz del cielo que decía: Tú eres mi Hijo Amado; en ti tomo complacencia.
S. Lucas 3:21-22

No queda duda alguna que Jesús era el Mesías anunciado, la simiente de Eva que salvaría al mundo, el Cordero que sería sacrificado. No queda duda alguna que aquel humilde carpinterio era el Hijo de Dios. Juan da testimonio de esta verdad, Pedro lo confirma y aun los mismos demonios lo testificaron. Jesús es el Hijo de Dios, el Rendentor de la humanidad. Fuera de él no hay salvación, sino condenación eterna.
imagen
El profeta Juan el Bautista fue una figura muy importante en el ministerio profético de la nación judía. Dios, apesar del rechazo de Israel, cuando decidió que un rey lo gobernara y no Dios, jamás dejó de comunicarse con su pueblo. Los profetas fueron los mensajeros de Dios, para alertar a los reyes y alertar a Israel de su mal camino, de las consecuencias del pecado. Ellos fueron los instrumentos utilizados por Dios para anunciar la llegada del Mesías, del establecimiento de un reino eterno, reino que se establecería sobre todas las naciones del mundo, un reino en el cual Dios mismo sería el gobernante de Israel.

Dios le prometiá a David que nunca faltaría rey en Israel. Serían 24 reyes, ya gobernaron 23 y falta uno. Ese Rey será Jesús y reinará en Israel durante el milenio. Una vez que esa promesa sea cumplida, entonces Jesús establecerá su reino eterno, no sólo con los salvados de Israel, sino con todos los creyentes del mundo que serán levantados cuando él vuelva por segunda vez.

Juan el Bautista sería el último profeta levantado en la tierra para identificar y bautizar al Ungido que había de venir. Después de Juan muchos profetas se han levantado, pero ciertamente no son profetas de Dios, pues no tienen ya ninguna razón de ser: Primero ya el Mesías vino y fue rechazado, ya Dios no tienen que enviar profeta alguno con un nuevo mensaje. Segundo: el Espíritu Santo es el Representante de Jesús en la tierra y él tiene el poder de dirigir a todos los creyentes del mundo, no importa dónde estén ni qué lengua hablen. El Espíritu Santo tiene el poder y la capacidad de estar presente en todo lugar a la misma vez.
Así que todo conocimiento o mensaje que Dios nos quiera dar lo hace a ttravé del Espiritu Santo y no a través de un profeta.

Esto es vital, pues Satanás ha llenado este mundo de falsos profetas, de falsos ministros, de falsos pastores, de falsos predicadores, no son mensajeros de Dios, sino mensajeros del diablo. Jesús lo primero que hizo cuando reunió a sus discípulos para describir el tiempo del fin, lo primero que dijo fue que se levantarían falsos profetas por todo el mundo, falsos profetas que engañarían aun a los escogidos.

Esto nada tiene que ver con el don de profecía que Dios le ha dado a muchos creyentes. Esas profecías son para edificar y dirigir a la iglesia. A la congregación que realmente crea en los dones espirituales. Los dones espirituales son las herramientas que Dios le dio a la iglesia para poder librar la batalla contra Satanás y sus demonios. Sin esas herramienta no tendremos ninguna oportuidad de vencer a las fuerzas del mal. Un cirujano sin su bisturí no puede realizar su operación, sin arena y sin cemento no se puede edificar una casa de concreto. La iglesia para poder llevar a cabo su función debe buscar los dones espirituales, dones que son para todos los creyentes y no para unos pocos.

Así que si una persona camina por el mundo diciendo que es un profetta de Dios para este tiempo, sólo le digo que doble rodillas, no sea que en vez de ser profeta de Dios, sea profeta de Satanás. Estos falsantes siempre dicen que recibieron un mensaje de Dios. Jesús fue claro, y siempre decía:"Escrito está". Ciertamente todo cuanto debemos saber está escrito. El mensaje es el mismo mensaje de Jesús, el mismo mensaje que llevaron los apóstoles. No hay otro mensaje, no hay ningún ángel de Dios que haya dado un nuevo mensaje, todas las sectas y religiones que afirman que se le apareció un ángel con otro mensaje, o se apareciá una virgen, esas apariciones son falsas. A Jesús se le apareció un ángel en el desierto, pero ese ángel era el mismo diablo.

Satanás es astuto, puede asumir cualquier forma: desde un ángel hasta presentarse en forma animal, lo mismo aparece como una virgen como en forma de anciano. Sólo si tenemos el don de disernimientos podremos establecer la diferencia, podremos descubrir la falsa de Satanás.

Hoy hay muchos llamdos apóstoles que adulteran la palabra de Dios, predican un mensaje de prosperidad y se apartan de las enseñanzas de la Biblia, otros hacen sectas y no respetan las enseñanzas de la Biblia, sino que viven de acuerdo a sus opiniones, hay muchos que se han entregado a la doctrina de Jezabel, a la idolatría. En fin la palabra de Jesús se cumplen. Jesús fue claro:"los profetas hasta Juan".

Así que ya el escenario estaba listo. El Mesías había sido identificado, bautizado y ungido. Ahora comenzaba su ministerio. El movimiento más podero jamás conocido. Ahora la humanidad iba a conocer a un ser humano extraordinario lleno de amor, de justicia, de piedad, de misiricordia, lleno de poder. La humunidad iba a conocer a un ser que era capaz de sanar cualquier enfermedad, expulsar demonios, multiplicar los peces y los poners, calmar los vientos, caminar sobre el mar, realizar pezcas milagrosas, un hombre que era capaz de leer el pensamiento y el corazón de los demás, un hombre que tendría el valor de retar a las autoridades religiosas de su nación, la humanidad iba a conocer a un ser cuya inteligencia no tenía límite y que poseeía la verdadera sabiduría.

Aquel ser extraordinario por vez primera nos enseó a amar a nuestros enemigos, a no pagar un mal con un mal, sino devolver un pedazo de amor para todos aquéllos que nos dañaran. Nos enseñó que el camino de paz era mejor que el sendero de la guerra, que era bueno hacer la voluntad de Dios, nos enseñó el verdadero amor, la verdadera piedad, nos enseñó que el odio y la venganza nos dañaban y nos apartaban de Dios.

Jesús brilló en su tiempo y hoy brilla en todos los corazones de aquellos creyentes que le aman en espíritu y verdad. Aquel hombre inocente muy pronto se convertiría en el Cordero Perfecto para el sacrificio Perfecto.
imagen
La Ultima Cena había finalizado. Jesús había señalado a Judas como el traidor que lo iba a entregar. Mientras tanto Satanás reunía a los enemigos de Cristo, a aquella pandilla de religiosos hipócritas que decían amar a Dios y guardar la Ley de Moisés. Acusaban a Jesús de violentar la Ley, y ellos planificaban matar al Señor violando la misma Ley que prohibía matar.

El Judas caminaba receloso al encuentro con los criminales. Tenía la bolsa en sus manos, apenas le habían quedado unas monedas, pues los gasto de la cena fueron muchos. Movía su cabeza hacia todos los lados, sólo pensaba en el precio que le pondrían a Jesús, jamás pensó que sólo le pagarían treinta monedas de Plata.

El día ya no tenía fuerzas y la noche avanzaba devorando cada rayo de luz. El silencio era sepulcral, las aves ya se habían ido a dormir, una que otra que se había desorientado.

En el cielo la manta negra cubría las nubes y aparecía la reina de la noche, ante la envidia de las estrellas. La luna veía alejarse a su amado sol quien dejaba de alumbrar aquella parte del planeta.

En el Tercer Cielo Dios miraba a su Hijo, su Hijo Amado el cual tendría que llevar sobre sus hombros el pecado de toda la humanidad. Lo miraba fíjamente mientras el Señor mantenía su rostro hacia abajo. Estaba sereno, quieto, pero muy angustiado. Dios podía leer sus pensamientos, podía percibir el sufrimiento y el dolor que le aquejaba. Dios podía ver en sus mejillas las gotas de sudor hechas sangre y brillar dos lágrimas en sus ojos cansados.

Jesús meditaba mientras en el Tercer Cielo su Padre compartía su tristeza y su dolor. Mientras tanto el ángel Miguel daba sus últimas instrucciones a los ejércitos de Dios, todo estaba preparado para la mayor de las batallas, pues tan pronto Jesús expirara y entregara su Espíritu a Dios, Satanás sería echado definitivamente a la tierra.

Después hubo una gran batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles luchaban contra el dragón; y luchaban el dragón y sus ángeles;

pero no prevalecieron, ni se halló ya lugar para ellos en el cielo

Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra y sus ángeles fueron arrojados con él.
Apocalipsis 12:7-9

La noche se cubrió de luto, de pena, de llanto. Allí sobre aquella roca estaba el Autor de la Vida, el Príncipe de los príncipes, el Ungido de Dios. Allí meditaba profundamente. Podía revisar paso por paso sus próximas horas sobre esta tierra a la cual tanto amaba.

Mientras oraba sus discípulos dormían, el día sería terrible para ellos, que ignoraban que en la madrugada su Maestro serí hecho prisionero, acusado ilegalmente, torturado, destrozado a golpes y a latigazos.

Allí dormían como niños inocentes sin saber lo que les esperaba cuando abrieran sus ojos. Jesús se había levantado varias meses, los miró por última vez, dormían apaciblemente. Jesús les había dicho que serían dispersados tan pronto él fuera hecho prisionero. Miró a Pedro quien también lo negaría.

Entonces volvió a implorar y mientras oraba su cuerpo sudaba gotas de sangre, sus lágrimas caían como brillantes cristales por su cuerpo. Suplicaba que Dios pasara su copa, copa de angustia, copa de dolor, copa de sufrimiento, copa de pecado, copa de tormento, "pasa de mí esta copa", aquella copa que duraría nueve horas de angustia y de desesperación. Jesús podía leer lo que se había escrito sobre su pasión y su muerte. Podía ver todo cuanto Isaís había descrito en su capítulo 53, Jesús podía ver la hilera de seres enloquecidos que le gritarían:¡Crucifícale!¡Crucifíles!, imágenes que se emzclaban con aquéllas de su entrada triunfante a Jerusalén, Jesús recordaba a su pequeño asno que no cabía en sus cueros de la alegría de haber sido escogido por él para esa gran ocasión, Jesús le había devuelto su dignidad ante la humanidad, Jesús podías ver a los mismos que le gritaban:¡Hosanna!¡Hosanna! que le gritaría:¡Crucifícale!

En aquel momento, allí consumido por la angustia podía repasar su vida por la tierra, podía ver a su tierra Jerusalén, aquella ciudad que se alegraba matando a los profetas que Dios le había enviados.
Jesús recordaba a la Magdalena, a su madre, a sus hermanos, recordaba la fe de la cananea, del centurión, recordaba al hombre que cargaron sobre el techo, se acordaba de Zaqueo, aquel pequeño hombre que había corrido por toda la ciudad para verle, recordaba al joven rico con pena, aquel joven que apesar de guardar todos los mandamientos amaba las riquezas y no las quiso compartir con los pobres.

Jesús recordaba la hermosura del templo, recordaba cuando tenía doce años y estubo hablando con los sabios de Israel, recordaba la cara de María y José cuando lo encontraron luego de su ausencia por tres día, allí volvían las imágenes de los apóstoles en medio de la tempestad, veía la cara de asombro de Pedro al verlo caminar sobre las aguas embravecidas, veía el rostro de angustia de Pedro cuando perdió la fe y casi se ahoga.

Jesús estaba profudamente envuelto en aquella gama de recuerdos. Recordaba a Lázaro y a sus hermanas, recordaba con cariño a la mujer adúltera, escuchaba las voces de los demonios de los gadarenos, recordaba sus discusiones con los fariseos y los doctores de la ley, recordaba el rostro de alegría de sus discípulos cuando echaban fuera a los demonios, recordaba la astucia de Satanás cuando trató de tentarlo, cuando usó a Pedro para que le aconsejara que no fuera a Jerusalén.

Era una proyección completa de sus 33 años sobre el planeta. Jesús sabía que apesar de ser rechazado por su pueblo, sería aceptado por los gentiles y sobre ellos fundaría su Iglesia Universal.

Ya volvía el día, cada segundo adquiría más fuerzas contra la noche que bostezaba y se caía. Ya el silencio no era silencio, el viento enmudeció como callan muchos animales cuando escuchan el crujir del león. Las estrellas se acostaron a dormir y la luna caminaba como ebria, a su paso dejaba una alfombra de brillantes lágrimas, no tenía consolación, sería la última noche en que vería al Señor en aquel monte orando.

Ya los enemigos subían con sus antorchas, sus palos, sus espadas para hacer prisionero a Jesús. Jesús escuchó sus pasos y se levantó. Despertó a sus discípulos y se prepararó para la entrega.

El perro de Judas sólo pensaba en sus monedas, en su bolsa, la miraba mientras subía, su sonrisa era despreciabls. Entonces llegó el momento. Allí frente a frente estaba el Judas traidor y el Cristo de la Gloria. Entonces Judas se acercó y lo besó. Hubo gran revuelo, y Pedro indignado sacó la espada que tenía oculta y le arrancó de "cuajo" la oreja derecha de Malco, uno de los guardias.

Entonces los discípulos huyeron dejando en las manos de aquella guarida de asesinos al Hijo de Dios.
imagen
La conspiración contra Jesús estuvo dirigida por el sumo sacerdote Caifás y los miembros del Concilio, los escribas y los ancianos y el resto de lso sacerdotes. Fueron estos hombres dirigidos por el sumo sacerdote quienes acusaron falsamente a Jesús, pagaron a testigos falsos para testificar en contra de Cristo. Pero estos seres religiosos eran tan hipócristas que querían que fueran las autoridades romanas quienes acusaran y mataran a Cristo, ellos decían que no podían matar. Eso es una gran hipocrecía religiosa, ellos no podían matar a Cristo, pues violarían la Ley de Moisés. Además ellos afirmaban que Jesús
violentaba la Ley.

Así que son estos religiosos los verdaderos culpables, persuadieron al pueblo a escoger a Barrabás y condenar a Cristo, persuadieron a escoger al sedicioso, al homicida y no al Justo y al Santo Hijo de Dios.

Judas fue utilizado por Caifás y por su gente. Sabía que era un avaro, que ambicionaba las riquezas. Judas no comprendía la magnitud de su error, es posible que creyera que solamente lo pondrían en la cárcel, que aquellos religiosos no iban a matar a Jesús. Así que cuando vio que acusaban a Jesús, lo golpeaban y pedían su muerte, Judas se arrepintió y devolvió las monedas de plata.
Enloquecido por la traición que había cometido y habiendo afirmado que Jesús era inocente fue y se ahorcó.

Pilato y Herodes representaban la autoridad en Israel, sin embargo, dejaron que un hombre inocente fuera crucificado. Ellos habían declarado que no habían encontrado delito alguno en Jesús. Así que son culpables también de la muerte de un inocente.

Herodes como Pilato también se burlaron de Jesús y permitieron que lo golpearan en su presencia. Pilato ordenó que lo azotaran y Herodes burlonamente ordenó que lo vistieran de Rey.

Es triste leer en la Biblia los abusos que se cometieron contra Jesús. Jesús fue humillado, golpeado a puñetazos, escupido en su rostros, golpeado a latigazos, le pegaron sin compación en su cabeza con la vara que le habían dado como Rey. Fue una golpiza brutal cometida delante de las autoridades romanas que no hicieron nada para evitar aquel abuso.

Pero no solamente estos seres fueron culpables, también el pueblo judí aceptó su res[pnsabilidad, su culpa, cuando dijeron que la sangre de Cristo cayera sobre ellos y sus hijos.

Pero ciertamente todos somos culpables de la muerte del Hijo de Dios. La humanidad tiene un grave problema. Si Jesús era lo que afirmó que era, si Jesés ra el Hijo de Dios y todo lo que habló sobre el destino de la raza humana estamos metidos en un gran problema. Si Jesús venía del Tercer Cielo par salvar a la raza humana en verdad que estamos en un situación difícil. No importa lo que nosotros podamos creer, eso no tiene importancia, no tiene importancia si creemos o no creemos, lo importante es saber si aquel hombre que hace 2000 años decía la verdad respecto a su verdadera identidad no enfretaremos a una situación delicada y difícil.
Si Jesús en verdad resucitó de entre los muertos y ascendió al cielo es hora de que empecemos a poner nuestras vidas en orden. Pues si aquellos seres humanos serán condenados por el crimen, nosotros seremos condenados por no reconocer el sacrificio en la cruz, Dios no nos perdonará si menospreciamos el sacrificio e su Hijo. Ignorar la muerte de Cristo es ignorar el derramamiento de sangre. Tan condenable fue el asesinato como el rechazo de su sacrificio.

Aquellos que gritaban:¡Curcifícale!, tenían sus dudas respecto a Jesús, pero nosotros no tenemos excusas, pues sabemos que resucitó de entre los muerto y ascendió al cielo. Tenemos el testimonio de los evangelios y de toda la Palabra de Dios. Así que podemos afiramar con certeza que Jesús era el Mesías prometido, era el Redentor que había de venir, era la Simiente prometida. Rechazar ese Sacrificio Perfecto es negar el plan de redención de la humanidad. Y eso no tendrá perdón. ¡Ay de los que hacen del sacrificio de Cristo un acto en vano!¡Quien menosprecie el sacrificio de Jesús será culpable como fueron culpables los que lo crucificaron.
imagen
Y la jauría bajó del monte de los Olivos, salió de Getsemaní. El olor a aceite de las antorchas, el ruido de los pasos sobre las hojas secas, la brisa mañara, todo se mezclaba para darle a aquella escena un aspecto sombrío. El traidor quedó atrás para revisar sus treinta monedas de plata, los discípulos habían huido, un joven salió corriendo desnudo y muy atrás Pedro seguía la multitud. Eran las seis de la mañana cuando hicieron prisionero a Jesús. Tres horas pasarían hasta la hora de ser crucificado. De 6:00 a.m. a 9:00 a.m.se llevaría a cabo el juicio más injusto de la historia. La humanidad juzgaba al Hijo de Dios, y todavía hay personas que creen que Dios no juzgará a la humanidad al final de los tiempos.

Judas veía el resplandor de la luz sobre sus treinta malditas monedas de plata. Allá, en la cueva de asesinos, esperaba el sumo sacerdote, Caifás, los ancianos, los escribas. Esperaban impaciente a la turba que había arrestado a Jesús. Ya tenían a los falsos testigos con sus calumnias y sus mentiras.

Realmente los judíos no habían configurado una acusación verdadera. Lo acusaban de tantas cosas que es increíble que lo hayan crucificado. No había una sola acusación que pudiera ser sostenida en un tribunal, pero a ellos no les importaba el justo juicio, sino matarlo por envidia como afirmó el mismo Pilatos cuando no encontró delito alguno en Jesús.
imagen
Jesús fue arrestado a las 6:00 a.m. Durante tres horas estuvo sometido al más ruin de los juicios. Toda Jerusalén fue turbada, aun los discípulos de Jesús. Judas se había arrepentido de lo que había hecho, devolvió sus treinta monedas de plata que rodaron por el templo, monedas que no podían formar parte del arca de las ofrendas, porque eran monedas manchadas con sangre. Etonces con ellas compraron un pedazo de terreno destinado al un cementerio. Judas no pudo soportar su conciencia y se ahorcó.

Jesús fue llevado esa mañana al Concilio, delante del sumo sacerdote Caifás y el resto de los principales sacerdotes. Aquí es interrogado delante de dos falsos testigos que le acusaban de haber dicho que destruiría el templo y lo volvería a reconstruir en tres días. Palabras que fueron clasificadas como una blasfemia contra Dios.

Luego es llevado ante Pilato quien lo interrogá y no encontró delito alguno.

Entonces Pilato al enterarse que Jesús es galileo y saber que Herodes ese día estaba de visita en Jerusalén lo envía a Herodes ya que le corresponde a éste juzgarlo.

Jesús es llevado a Herodes y éste lo interroga, pero no encuentra delito alguno y lo devuelve a Pilato. Así que la suerte de Jesús está en las manos de Pilato. Pilato sabe que no hay maldad alguna en Jesús, recuerda las palabras de su mujer, ella había tenido pesadillas con Jesús y le decía a su esposo que no se involucrara en la muerte de Cristo.

Pero la presión de los judíos era mucha, ellos alegan que no podían matar a Jesús, pues la Ley lo prohibía. Entonces Pilato se acordó de una tradición, una tradición que permitía liberar a un preso en aquel día. Así que Pilato cree que ha encontrado una salida airosa, pues piensa que el pueblo ha de escoger a Jesús para ser liberado.

Así que se presenta ante el pueblo y le anuncia su solución. Trae a Cristo y a Barrabás. Allí están las dos fuerzas que luchan en este mundo, la luz y las tinieblas, el bien y el mal, el camino estrecho que conduce a Dios y el camino espacioso que lleva a la condenación, allí estaba el justo y el homicida, pero como siempre, el pueblo no escogió a Jesús sino a Barrabás. Rechazaron al Autor de la vida, al Redentor, al Salvador, al Mesías y Ungido de Dios.
imagen
Y la nación judía escogió al malhechor, al asesino, al hijo de las tinieblas y condenó a la muerte al Rey de reyes. Ellos siguieron la ruta de Adán y Eva, la ruta de Caí, la ruta de Sodoma y Gomorra, escucharon a la voz de Satanás y no a la voz de Dios. Pero la nación judía no es más que una muestra de la gran muestra que es la humanidad. La nación judía escuchó la voz de sus falsos religiosos, de aquellos hombres vestidos de piedad, pero en sus corazones eran asesinos como el mismo Barrabás. Escogieron las tinieblas, escogieron el abismo.

Así que luego de recibir puñetazos, bofetadas, luego de ser torturado con una coronas de espinas, luego de ser escupido en su rostro, luego de golpearle la cabeza con la vara que le habían dado como el cetro de un rey, luego de empujarlo, de reírse de él, de quitarle sus ropas y vestirle como rey, luego de condenarlo sin misericordia a la muerte, aquellos malvados lo colocan sobre la cruz con su espalda reventada por los latigazos que Pilato había ordenado.

Ahí estaba, sin fuerza, agotado, allí estaba como había dicho el profeta Isaías, silencioso, sin expresar una sola palabra de rencor.

Entonces lo pateaban, lo escupían y los demonios se pusieron a la derecha y a la izquierda del camino que conducía al Gólgota. Allí estaban enloquecidos, poseídos por los demonios, estimulados por los ángeles caído para que le gritaran, para que se mofaran,allí estaban sus hermanos judíos, los mismos que Dios había tenido misericordia, allí estaba el pueblo escogido, una vez más rechanzando a Dios, allí estaba aquel pueblo duro de cerviz que se había olvidado que Dios los había librado de los egipcios, de los filisteos, de los babilonios, allí estaba el mismo pueblo al cual Jesús había dado de comer y les había sanado. Allí estaba representada toda la humanidad de todos los tiempos, una humanidad que le ha dado la espalda al creador.

Allí estaban los mismos que había visto elamor, la carida, la justicia que aquel humilde carpinteros les había mostrado. Allí estaba aquel hombre que les había enseñao el camino de la verdad, el camino del amor, el camino de la justicia, el camino de la igualdad. Allí estaba aquel ser especial que les enseñó a perdonar a los enemigos, a ayudar al extranjero, aquel ser que les enseños que todos somos iguales, que no hay diferencias para Dios entre el rico y el pobre, entre el impío y el creyente, todos tienen la misma oportunidad de retornar ante la presencia de dios.

Allí estaban los llamados representantes de Dios, el sumo sacerdote y los principales de la sinagoga judía, gente mala, gente pervertida, gente hípocrita que se ponen el hábíto que los cubre por fuera y el hábito de sombra. Esos falsantes que viven engañandos al mundo y creyendo que se escaparán del juicio de Dios.

Jesús arrastra casi sin poder la pesada cruz, sangra por su cabeza que está hinchada por los golpes, por las espinas de su corona, sus mejillas están inflamadas por los puñetazos que recibiíó, el sudor se mezcla con la sangre y con la saliva quee había recibido. El camino era duro, rudo, el látigo de los rayos del sol tambián lo castigaban. Se acercaba el sol al cenit. La gente seguía gritando, pero Jesús no veía a aquella hilera de perros rabiosos, veía las columnas de demonios que se amotinaban tratando de provocarlo para que hicieraa uso de sus poderes divinos. Pero Jesús seguía, no quitaba su vista del Gólgota.

En el Tercer Cielo toda era silencio. Silencio profundo. Dios se había retirado de la ventana que mira a Jerusalén, no podía seguir mirando, dejaría solo a su Hijo Amado en medio de aquella cuadrilla de asesinos.

Entonces cayó una, dos, tres veces. Y miró hacia el lado al escuchar a las mujeres llorando, y abrió su boca. "No lloréis por mí, llorad por vuestros hijos"... y sintió la carga más liviana y miró y vio a Simón que le ayudaba con la cruz.

Entonces cayó al suelo y fue puesto sobre la cruz. Y hubo silencio en toda Jerusalén, y hubo silencio en toda la tierra y las aves dejaron de cantar y las bestias del campo se detuvieron. Entonces el silencio se quebró por aquel primer golpe sobre el clavo que atravezaba su mano. Y calleron lárimass del cielo sobre aquella herida y hubo más silencio y las aves se posaron sobre lso árboles y las bestias del campo detuvieron de nuevo sus pasos, entonces el otro golpe, y otro, y otro de los golpes sobre los clavos.

Y Jesús fue levantado, erguido hacia el cielo. Era la hora del Sacrificio Perfecto, era la hora en la cual el Hijo de Dios sería sacrificado como el Cordero Perfecto.

Entonces se extendió la alfombra de la noche en pleno día. Y la mulltitud se llenó de pavor. Era la hora sexta, ya Jesús había estado sobre la cruz tres horas(9:00-12:00).
Entonces callaron los gritos, las aves volvieron a enmudecer, las aguas detuvieron su rumbo, el viento se detuvo y el rostro de mi Jesús cobró vida y pudo responder al ladrón en aquella hora.

Y allí Jesús comprendió que su sacrificio no había sido en vano, y hubo gritos y aplausos en el Tercer Cielo, pues un pecador acababa de aceptar al Señor.


imagen
No hay un momento en la historia de la humanidad más importante que éste que nos presenta la Palabra de Dios. Aquí, como en una novela moderna o una cinta de cine se presentan varios planos que convergen a la misma vez. Hay cuatros acciones distintas ocurriendo en tres escenarios diferentes.

En el monte Calvario la nación judía dirigida por los falsos religiosos han condenado y crucificado al Meseían que por miles de años habían estado esperando. La muerte del Señr no había sido una victoria para las fuerzas del mal y Satanás si sino una extrodinaria derrota que ponía su dominio sobre los hombres y su acceso al tercer cielo. Mientras el Señor moría lentamente durante aquuellas 6 horas crucificado en la cruz, Miguel y sus ángeles en el Tercer cielo se preparaban para la gran batalla. Así que estaban ocurriendo muchas cosas visiblemente, y otras ocurrían en forma invicible.

Jesés exclamaba sus últimas palabras y también recibía sus éltimos castigo. Bajo la cruz había un soldado que le enterraba en su costado su lanza abriendo una herida en el costado por donde saldría un torrente de sangre y agua. Simbolinzando el nacimiento de una nueva criatura. Aquella sangre eera el medio por el cual los pecados de la humanidad iban a ser perdonado y el agua era el bautismo en el cual enterraríamos al viejo hombre.

En la cruz estaba el Cordero de Dios y a su lado dos ladrones: uno simbolizando el nuevo camino, el camino estrecho, el camino de la luz, el camino del perdóm y la redención, el camino que nos llevaría de retorno al Padre y el sendero de muerte, el sendero de las tinieblas, el sendero que nos aparta de Dios y nos conduce al abismo de las tinieblas.

Allí estaba el primer ser humano que sería lavado por la sangre del Cordero, allí estaba el ladrón arrepentido que veía la luz por vez primero, este ladrón escogería el sendero de la luz, el camino estrecho. Fue el el comienzo de la Iglesia Universal de Cristo, una iglesia sin dogmas, sin tradiciones, sin doctrinas falsas. El ladrón fue salvo por gracia no por obra, no por la ley. Este primer cristiano es ejemplo de que la salvación es gratuita, es por fe. El ladrón nada hizo, ni fue a un templo, ni pagó diezmos, ni dio ofrenda, ni hizo oraciones largas, ni fue bautizados en las aguas, ni recibió el bautismo del Espíritu Santo, ni guardo día alguna, ni estudió la Biblia, simplemente creyó en Jesús y confesé al lado de oel otro ladrón que Jesús era inocente de toda culpa.

Jesús no le dijo tienes que salvarte ahora y dar frutos del Esp1=ritu o hacer tal o cual cosa. Jesús le dijo que estaría con él en su reino. Aquí se estableció el requisito básico del creyente: Aceptar por fe que Jesés es el Redentor de la humanidda, luego todo lo demós será suplementario.

Mientras esto sucedía en las tres cruces, afuera los demonios huían despavoridos, pues sabían que dentro de unos minutos su jefe, Satanás sería lanzado definitivamente a la tierra y perdería todos sus reinos, todas sus riquezas y ya no podría subir al cielo para acusar a los hombres delante de Dios. Ellos sabían que tan pronto KJesés muriera quedaba sellado su destrucción al final de los tiempos.

Así que cuando Jesés expiró y entregé su Espíritu a Dios, hubo una gran batalla en el Tercer Cielo. Satanás y sus ángeles fueron lanzados a la tierra.

Ese viernes del añ 28 de la era Cristina nuestro planeta se convirtió en la guaridad del reino de Satanés. La tierra fue invadida por millones de ángeles perversos y por millones de demonios. La presencia de estos seres o entidades espirituales no se han podido manifestar y quedarse con el planeta, pues todavía aquí esta la Iglesia UNiversal de Jesús y el Espíritu Santo. Pero tan pronto Jesés regrese y la Iglesia sea levantada y el Espíritu Santo se valla, entonces esas fuerzas serán dueñas del planeta hasta que jesés destruya la dictadura del anitcristo.

Llevan dos mil añ persuadiendo a los eres humanos a darle la espalda a Dios, induciendo a la maldad y a la desobediencia, llevan 2000 años exparciendo la semilla de la violencia, de los vicios, de la corrupción, del odio, la venganza, las guerras. La presencia de seres invisibles es una realidad que no podemos negar. Millones de seres humanos son presas de demonios, demonios que los científicos dicen ser disturbios emocionales, depresión, estress, problemas mentales/

Millones de seres humanos no tienen control de sus mentes, y no se trata de alguna enfermedad, si fuera una enferemdad hace rato supiéeramos la bacteria o o el virus que la provoca. No hay tal enfermedad, son demonios que han tomado control de la mente y el cuerpo de millones de humanos.

Así que no solamente ocurre la muerte de Cristo, no solamente se establece definitivamente el plan de salvación sino que Satanás es lanzado a la tierra.

El sacrificio de Cristo fue perfecto. El establecio el medio para regresar a la presencia del Padre Celestial. Jesés derramó su sangre preciosa para redimirnos de nuestros pecados. No importa si creemos o no creemos, sin él no hay perdón, sin él no hay redención, sin él no hay salvación.

Las religiones del mundo dicen que todas conducen a Dios, pero esa es la mayor de las mentiras del padre de mentiras, es la mayor mentira de Satanás. Sólo hay un camino de salvación:¡Jesucristo!


imagen
imagen